
La guerra por lo imposible terminó
y perdimos los dos
Chau, me voy.
Me interno en la selva
a buscar mi corazón
y a mi muñeca que me habla y no la escucho
“¿de qué sirve una voz sin un oído que la reciba?”
Abandono todo, hasta mi bicicleta
Voy sola sobre mis pies
Con mi temible desnudez
Y oscuridad
No mas amabilidad,
no más dulzura.
Lo grotesco y la furia me avasallan
no reconozco ni mis ojos.
En la espalda, las cicatrices me doblan la columna
el peso del desprecio
me hundió
me comi la tierra y me tragué todo
por última
me levanto
camino firme
y te doy la espalda.
Ni mi mirada te voy a dejar.
Muy Bueno Lucero! me gusta mucho el poema, me estremece la parte que dice que vas a buscar "la muñeca que habla" y que no escuchás. Te felicito. Un abrazo.
ResponderEliminargracias!!
ResponderEliminarpor suerte empece a despertar
beso grande!!!
vayana ver la obra!!!
Lu celebro cada poema tuyo porque tienen mucha fuerza, no dejes de escribir, besos.
ResponderEliminarmuy bueno, tiene un tono muy particular.
ResponderEliminary estamos cada vez más lejos
ResponderEliminarhttp://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-166873-2011-04-24.html
HORROR!